sábado, 3 de mayo de 2008

DOMINGOS...

De chica anhelaba los días viernes porque me empezaba a sentir cada vez más cerca del fin de semana y por ende de los días domingos. Mamá con todo corregido, los chicos en casa, papá prendiendo el fuego para el asado y yo corriendo con mis cachetes regordetes escondiendo alguna travesura.
Había más tiempo que el resto de los días para charlas, visitas, películas, anécdotas. Para sentirnos un poco más juntos y discutíamos hasta enojarnos, pero también nos reíamos hasta explotar en carcajadas.
Lo lindo se desvanece, era el relato de cada cuento que leía, y un día realmente fue así, pero pude aprender que el tiempo no cura, pero si intenta pegar, así como con "La Gotita". Esta bien que creo que el dolor de mi rodilla, no se compara ni un poquito con el que sentí aquella vez, y la marca que quedo fue mucho más grande, pero seguí caminando con mi rodilla y esta vez costo más, pero me volví a levantar.
Después los caminos que te van sucediendo a lo largo de la vida te siguen sorprendiendo y los domingos me volví a encontrar colmada de sonrisas, de torpezas y garabatos de pequeños, de pastas si venía mi hermano o de milanesas si venía mi hermana, o de lo que inventábamos entre todos, si nos encontrábamos juntos.
Pero una vez más algo lo desvaneció, y solo quedaron pastas o a veces milanesas, pero ya no había "entre todos".
Unos días atrás pude sentir a mamá que se reía, mientras desparramaba los utensilios de cocina como aquel que va a ser un gran banquete, pude notar que se venía un invento. Era sábado. Solo pude volver a reír.

2 comentarios:

flora dijo...

Nena es muy lindo lo que escribiste, aunque mi aprecio por los domingos no es tal jeje...imagino a quién te referis, pensé que se trataba de otra cosa(por lo que hablamos ayer)...
te quiero tonta...
beso

Manu dijo...

Muy bueno. Saludos!