martes, 20 de mayo de 2008

Por él...


Las hojas otoñales habían ocupado las veredas, mi camino se hacía lento, parecía que no deseaba llegar, que no deseaba una despedida. De pronto me ví sola, mis pasos cada vez eran más largos, pero disfrutaba de esa maravilla que me regalaba el paisaje. Amaba las calles de mi ciudad natal, y las amaba más, en ese repentino atardecer.
Quisiera hacerles una confesión, soy una persona que al mejor estilo Susanita la amiga de Mafalda, camina soñando sobre un futuro diferente, no es que mi situación actual no me haga feliz, creo que siempre se puede llegar a estar mejor, pero lo más triste es que también se puede llegar a estar peor, pensé.
Y ahi la ví a ella, estaba muy flaca, flaquisima, me miró y una pequeña sonrisa se le dibujo en la cara, a esta altura yo estaba apurada, pero esos eran ojos de alguien que sentí, me necesitaba... me acerque, nos abrazamos, le seque las lágrimas, pero yo también lloré...
Este jueves se empezaba a hacer justicia, este jueves conocería la cara de aquellos que mataron a su hijo. Ella ya no estaba entera, ella hace cuatro años que se había dejado ir, que no deseaba vivir.
Yo no soy madre, yo no sabía que decir, solo intentaba disimular mis lágrimas y pensaba en ese vecinito travieso que se colgaba de la terraza y me sonreía, y me hacía chistes y me pedía que le explicara algo para la escuela... en ese niño que fue desprendido y que ahora desde esas estrellitas que estaban saliendo nos podía estar mirando.
Por él... eso fue lo que le dije y sentí que de alguna manera nos ayudo a salir de ese momento... si, si por él contesto aquella mujer flaca, casi sin fuerzas, pero en esas dos palabras, se pudo reflejar la lucha de una madre que no se va a dejar vencer... y volvimos a sonreír y nos volvimos a abrazar, y volvimos a agradecer ese momento que nos regalamos.
Cuando llegue a casa estaba distinta, me dí cuenta que los momentos hermosos muchas veces se van, por ello hay que disfrutarlos el tiempo que duren. Volví a pensar en el camino, en las hojas otoñales, en él, y que la proxima vez iba a retrasar la despedida.

3 comentarios:

eniushka* dijo...

me gusta tu blog.
seguiré pasando.
saludos.

perfume de flor... dijo...

simplemente: real, hermoso y conmovedor.
te quiero.

Mariana . dijo...

Tengo que confesar que me conmovió esta historia, y me hizo recordar a un chico que ya no esta, y como nos miramos esa ves con su mamá....
gracias por escribir algo tan fuerte..